Nuevo esquema de aseo en Bogotá enero del 2018

Estas son las empresas que estarán a cargo del nuevo esquema de aseo en Bogotá

Foto: Colprensa

El nuevo sistema de aseo en la capital reintegrará a los 3.600 empleados de Aguas Bogotá, como lo aseguró el alcalde Enrique Peñalosa. 

El Comité Evaluador de la Unidad Especial de Servicios Públicos determinó que Promesa Sociedad Futura Promo-ambientalLimpieza Metropolitana, Ciudad LimpiaBogotá Limpia y Área Limpia son las cinco empresas que cumplen con todas las condiciones para hacerse cargo del nuevo esquema de aseo en Bogotá. 
Las empresas estarán a cargo del esquema por un periodo de ocho años, el cual contempla un presupuesto de $4,8 billones de pesos.
En este proceso se evaluaron los requisitos legales, técnicos y financieros, la propuesta hábil, la oferta económica, de calidad y el apoyo a la industria nacional, condiciones que sumaban 100 puntos.
Tras la evaluación, los puntajes de las empresas escogidas quedaron de la siguiente forma:
Zona 1: Promesa Sociedad Futura Promo-ambiental – 99 puntos
Zona 2: Limpieza Metropolitana – 100 puntos
Zona 3: Ciudad Limpia – 88,75
Zona 4: Bogota Limpia – 78 puntos
Zona 5: Area limpia – 87 puntos

Delimitación 


Zona 1: San Cristóbal, Usaquén, Chapinero, Candelaria, Usme y Sumapaz
Zona 2: Ciudad Bolívar, Puente Aranda, Tunjuelito, Antonio Nariño, Mártires, Teusaquillo y Bosa.
Zona 3: Kennedy y Fontibón
Zona 4: Localidades de Engativá y Barrios Unidos
Zona 5: Suba
La directora de la Uaesp, Beatríz Cárdenas, anunció que las tarifas para los bogotanos tendrán una reducción de aproximadamente el 10%, que se verá reflejado a partir del mes de marzo.
Según el cronograma, el Distrito deberá implementar un nuevo esquema de aseo en Bogotá que empezará a funcionar en la ciudad el próximo 12 de febrero.
Así mismo, por primera vez, los habitantes de las zonas rurales tendrán el servicio de recolección con vehículos nuevos y amables con el medio ambiente.


complemento: 
Petro sobre las basuras

Si tuviera un mínimo deseo investigativo, y no el profundo prejuicio ideológico del que padece, se habría dado cuenta que entre los gastos está la partida que año tras año repone el valor de la flota, hasta por siete años con pago de intereses a Acueducto, que si esta administración quisiera ya podría renovar los equipos por equipos nuevos sin inversión adicional, que con los fondos de reposición y con trabajadores mejor pagos, la mayoría desplazados por la violencia, aún la empresa da utilidades con tarifas menores a la que cobraban los empresarios privados de la licitación  inconstitucional del aseo.
Que el uso de volquetas arrendadas en diciembre del 2012, se debió no a la imprevisión, ya dos meses atrás se había comprado la flota nueva y estaba en fabricación, sino que para el 18 de diciembre terminaban los contratos de los operadores privados y que, según la ley, que violaron, debían poner a disposición ese día la flota de compactadores que desde ese momento eran propiedad del Distrito por la cláusula de reversión de bienes que tiene toda concesión en Colombia.
Que la flota de compactadores arrendada mientras llegaba la flota nueva se pagó con tarifas de los usuarios y no con recursos presupuestales, y que las tarifas de los usuarios no subieron, sino que bajaron en toda la ciudad. Ahora anuncian la privatización del servicio, y que coincidencia, anuncian también un salto hacia arriba de las tarifas.
Que al contrario de lo que dice Manga, no compramos excesivamente compactadores, pues una vez optimizada la operación, dejaban de laborar en Bogotá, pero podían laborar en cualquier lugar del país bajo la libre competencia, comenzando por Soacha. Manga no se pregunta porque Peñalosa no ha extendido la operación pública de aseo de la empresa de Acueducto al resto del país. No lo va a preguntar porque no entienden como una empresa pública puede expandirse tal como lo hicimos con EEB, con TGI y con ETB, y menos entienden que la operación pública se pueda extender restando mercados a los zares privados del aseo en Colombia.
Es decir, manga no puede entender que el modelo de aseo “Basuras Cero” con empresa pública incluida es más barato y más eficiente que el totalmente privatizado.
Si tuviera un mínimo criterio investigativo, Germán Manga se habría dado cuenta que lo primero que hizo el modelo de aseo que aplicamos fue quitar los cincuenta mil millones anuales, que en diez años de existencia sumó medio billón de pesos, que los empresarios privados cobraron en exceso y de manera esa si ilegal, desde el 2003, y que solo ese hecho permitió bajar tarifas, dar utilidades y pagar por primera vez en la historia a 14.000 familias recicladoras como lo ordenó la Corte Constitucional. Este cobro excesivo e ilegal fue denunciado por la Contralora General de la República sin investigación en la fiscalía y bajo el silencio sorprendente de la prensa.
Es decir que contrario a que Bogotá haya perdido 200.000 millones de pesos como afirma Manga, no le dejamos perder a los usuarios medio billón de pesos que ilegalmente le cobraron desde el año 2003 hasta el 2012.
Un modelo de aseo legal hoy, que ha operado durante cinco años, que cumple la sentencia de la corte sobre recicladores, que es más barato a los usuarios del aseo, léase a toda la Ciudad, que da utilidades, pero que  como tiene un eje vertebrador en una empresa pública y no en el negocio fraudulento de los amigos contratistas de varios directores de medios de comunicación es falseado, desinformado y condenado a perecer para fortalecer de nuevo el negocio de cuatro zares, alguno de ellos con vínculos con el paramilitarismo narcotraficante, y aplastar a quienes se opongan comenzando por los vecinos del relleno sanitario, los pobres, los recicladores, y la población femenina víctima de la violencia que son la mayoría de los trabajadores de Aguas de Bogotá.
El programa basura Cero es un programa mundial que busca mitigar el cambio climático a partir de eliminar progresivamente los rellenos sanitarios y reemplazarlos por el reciclaje. Cuando la ciudad sea retornada al modelo anacrónico de enterradores de basura privados a altos costos financieros y ambientales, se verá con mayor brillo lo que Bogotá humana hizo en el aseo.
Me propongo si llego a dirigir el país, extender el programa Basuras Cero a toda Colombia. El Reciclaje es imperioso y el saneamiento básico como derecho debe transformarse en una realidad.

PD: y para información del periodista que menciono, mi restitución a la alcaldía en abril del 2013 se debió no a la medida cautelar aprobada unánimemente por la CIDH y rechazada por Santos, sino a la tutela de la sala de tierras del tribunal civil de Bogotá y a la medida cautelar del magistrado del Consejo de Estado Gerardo Arenas, aún hoy vigente.

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